viernes, 3 de agosto de 2018

El Bosque Desvaneciente: Exposición sobre los Bosques Chilotes



El proyecto fue producido en el marco de la residencia del Centro Activo de Arte Contemporáneo MAM Chiloé, en Febrero del año 2016. Realizado por el colectivo Lucky Pinhole, cofundado por Vanesa Henseleit y Pablo Hassmann en 2015, busca aportar al campo de la fotografía por medio de la técnica y la mirada de la fotografía estenopeica. La técnica expresiva de la fotografía estenopeica funciona con los principios básicos de la luz, para este proyecto los fotógrafos utilizaron una cámara especialmente construida para el proyecto, dotada de una película fotográfica y un orificio del grosor de una aguja. A este orificio se le denomina estenopo y da nombre a la técnica. En inglés se lo denomina pinhole (agujero de aguja) y se aplica al arte por las imágenes conseguidas con una estética particular, fotografías borrosas y desenfocadas.

Por Carola Arriagada / Teórica del arte




El colectivo se interesó por investigar el estado de los recursos naturales del archipiélago, especialmente el recurso de la madera y del trabajo de hombres y mujeres entorno a ella y denunciar en imágenes el precario equilibrio que mantiene esta ecología. Durante 15 días el colectivo residió y recorrió la ciudad de Castro dejando testimonio fotográfico de las comunas de Ancud, Queilen, Cucao, Chonchi, Quemchi, Dalcahue y Puqueldón. El proyecto fue denominado “El Bosque Desvaneciente”, adjetivo que figura el acto de disgregarse, disiparse, difundirse, como tema conceptual y estético de la obra, donde la técnica utilizada del recurso fotográfico consigue enfatizar las ideas conceptuales del proyecto.



 El resultado es una serie de retratos de doble exposición en blanco y negro, realizados a través de la cámara estenopeica, que muestra una variedad de personas que trabajan la madera, estas imágenes fueron generadas en largos tiempos de exposición e intervenidas con una segunda exposición de imágenes de los árboles chilotes en diferentes etapas del trabajo humano. Este recurso representa la realidad ecológica y social del archipiélago, una trama compleja donde sus protagonistas se funden inevitablemente con el destino de los recursos que explotan. Así en las imágenes se revelan las verdades dibujadas en los rostros y paisajes; personas frente a la experiencia con la madera y su visión de futuro: “desaparición y rescate de las tradiciones, explotación desregulada y sustentabilidad de los bosques nativos, trabajo familiar y trabajo semi-industrial, propiedad privada y cooperativas, entre otros temas”, nos señala el colectivo.



La muestra estará abierta al público en el marco de “Museos de Chiloé Bajo la Lluvia” actividad realizada por VutaMuseo; nombre de la Red de Museos de Chiloé y que significa en Mapudungún, Gran Museo. La red agrupa a dieciocho museos, incluido el Regional de Ancud, los museos municipales y los particulares. Para conocer más acerca de los proyectos de este colectivo, ingresar al sitio www.luckypinhole.com

jueves, 18 de enero de 2018

Una Estatua de Colón en Nueva York

Frenta a las polémicas, observamos al arte contemporáneo sentirse nadando sobre sus propias aguas, discutiendo muchas veces su propia ocupación, porque el discurso del arte busca precisamente el cuestionar ideas preconcebidas y sacudir epístolas conservadoras.


Por Carola Arriagada / Teórica del Arte  
Ensayo UAB. Barcelona, España.



Cuando teorizamos sobre una estatua, que más allá de ser una escultura (en este caso las cuestiones estéticas no son relevantes), la figura esculpida que imita al personaje histórico, el navegante Cristobal Colón, se nos presenta en una zona sensible que no es sino reflejo de lo inteligible, es decir, observamos el problema entendiendo el concepto intelectual como los griegos, lo trascendente, lo metafísico, y no el cuestionamiento psíquico o mental como los modernos. Por lo tanto en esa disyuntiva de la historia, donde el relato es transmitido por los ganadores de los acontecimientos, existe otra visión de la realidad que es la de los perdedores que se les deja fuera del discurso clásico, y poseen una voz aminorada por la propia historia oficial.



Nos enfrentamos así a esta zona sensible, donde dos verdades se enfrentan, más allá de temas históricos pragmáticos, es un tema trascendente, en el sentido de los valores y sensibilidades humanas. Cuando cada 12 de Octubre vemos levantar manifiestos en diferentes latitudes de América, la consigna en resumidas cuentas es “América no fue descubierta fue invadida y saqueada”, hay un campo de aguas profundas donde se ahoga el dolor, la muerte, la violencia que los pueblos originarios vivieron, y que permanece como un padecimiento indeleble de herencia en el corazón de muchos americanos.



Si en cuestiones de conquista territorial universal se trata, siempre el conquistador ha ejercido la fuerza incluso para entregar supuestos valores éticos y morales, el conquistado siempre ha tenido que sentir esa opresión en alguna medida. Esto solo constata el hecho de una realidad dolorosa, pero tan humana en la historia que es innegable.



Por eso es difícil encontrar un consenso frente a dolores históricos de siglos, lo que se puede rescatar de esta polémica es precisamente su existencia, que hoy podamos hablar y cuestionar nuestra historia, entendiendo que “No hay hechos solo hay interpretaciones” como fijara en su momento Nietzsche, y que con el hecho de instalar una estatua que nos lleve a la tensión, el cuestionamiento, al diálogo y la reflexión,- sea retirada o no-, habremos ganado mucho más a que nunca hubiese sido exhibida.

viernes, 17 de marzo de 2017

Intervención Temporal por 10 artistas Campañía 1263

En pleno centro de Santiago se llevará a cabo el proyecto de Intervención temporal gestionado por One Moment Art. La casona señorial de estilo neoclásico, que otrora perteneció a las familias Gallo y Goycolea, será el espacio mediado por 10 artistas que exhibirán sus obras. Así como nos cuenta José Manuel Belmar -uno de los organizadores perteneciente a One Moment Art-, es una gran oportunidad de realizar esta exposición, ya que la propiedad fue vendida y pronto será remodelada para cumplir la función que los nuevos dueños requieran. En este contexto y frente a la realidad presente de la casona, se decide utilizar este espacio para esta nueva propuesta expositiva.

 Por Carola Arriagada / Teórica del arte


One Moment Art es una galería itinerante que invita a diversos artistas a intervenir algún espacio patrimonial, museológico o de acción cultural, esta galería crea proyectos, los gestiona y los difunde, desarrollando la línea curatorial, además de la comunicación y producción. A través de esta labor se han realizado varias exposiciones, la primera se efectuó en la Biblioteca Nacional con el artista Basco Vazko, posteriormente en el Museo de Artes Decorativas se mostró la obra de Germán Tagle y en Matucana 100 la de Francisco Bustamante. Este año en el MAVI la exposición colectiva La identidad del otro convocó a 6 artistas que trabajaron en gran formato.


Esta última propuesta de One Moment Art conjugada en las manos de 10 artistas, es un ejercicio de intervención temporal, donde las obras se articulan con el espacio desnudo en evidente deterioro, así las expresiones son particulares e individuales de cada artistas, son instalaciones que dialogan en un espacio-tiempo no definido en los salones de la casona.


Por eso esta exhibición nos llama a adentrarnos en una atmosfera atemporal, donde las obras contemporáneas se pronuncian en una suerte de sinapsis expositiva. Buscando espacios potenciales para el perfil de  la plataforma de One Moment Art, se llegó a esta casa -nos comenta José Manuel Belmar- así se invitó a artistas jóvenes conceptuales, que tuviesen expertiz en este tipo de instalaciones, además de cierta trayectoria en este tipo de presentaciones, así fueron elegidos dentro de la línea curatorial a cargo de Pedro Donoso. El requisito era que trabajaran e incorporaran la obra al espacio, interviniendo la casa, realizando un sincretismo visual entre el material existente del atierre, en algunos casos los mismos escombros y residuos del lugar.


10 artistas fueron incorporados de manera orgánica, la línea curatorial nos devela metafóricamente el tema de la memoria, a través de los espacios arquitectónicos en deterioro y evidente desgaste de la casona,  conjuntamente con la insinuación de los fantasmas de la remembranza.

La exhibición nos permitirá desplazarnos en diversas propuestas que estimularán los sentidos, así Sebastián Jatz nos adentrará en la impresión de encontrarnos en el conservatorio de música de la Universidad de Chile (que se encuentra ubicado en frente de la casona), colocando una instalación conectada con un salón de ensayos de dicha institución, así el publico podrá oír la música desde la instalación artística. También encontraremos la propuesta de Magdalena Prado, que rompen con la arquitectura, cuestionando las sensaciones visuales de liviandad y pesadez a través del soporte papel en gran formato, conjugado con la técnica de removido que se articula poéticamente con el desgaste del espacio expositivo.


Así observaremos las esculturas de Pablo Concha en consonancia con los escombros, además de  la lámpara ensamblada con deshechos en la obra de Virginia Guilisasti, y la reutilización de las puertas de la misma casa en la propuesta de Javier Toro Blum. El trabajo de la luz también tendrá una importante presencia en esta exhibición, por ejemplo en la obra de David Scognamiglio con sus intervenciones lumínicas sobre la extensión arquitectónica. Así cada instalación será una mediación entre el espacio y los sentidos del espectador. 


Esta muestra estará abierta al público en Compañía 1263, Santiago Centro.

Los artistas participantes son: Sebastián Jatz, Virginia Guilisasti, Magdalena Prado, Javier Toro Blum, Claudia Müller, Pablo Concha, Josefina Astorga, Violeta Larraín, Raimundo Edwards y  David Scognamiglio.

www.arteallimite.com

jueves, 15 de septiembre de 2016

La emergencia del pop / Irreverencia y calle en Chile

Durante la década de los sesenta se desarrollan un conjunto de cambios y transformaciones en los ámbitos económico, social y cultural a nivel global. Entre ellos, la alianza temporal entre capitalismo liberal y socialismo. La unión de estas ideologías resultó paradójica, pero permitió un nuevo orden geo-político en Europa, del que sin duda destaca la guerra fría, que finaliza el año 1989 con la caída del Muro de Berlín. Estos antecedentes son fundamentales para entender los años posteriores a la segunda guerra mundial. La estabilización de la vida cotidiana, producto de la reconstrucción de la vida psicológica y económica (plan Marshall) de la post-guerra, además de otros factores, posibilitaron que en los años sesenta se originara una clima de distensión en la sociedad, un escape de optimismo, propio de sociedades que se sobreponen a situaciones traumáticas, como lo es la guerra. Sin embargo, comienzan a producirse diferentes acontecimientos sociales en diversas partes del mundo, surgen focos y estallidos revolucionarios.

Por Carola Arriagada / Teórica del arte

En América, la Revolución Cubana da comienzo a la década de los sesenta cumpliendo con el sueño y utopía de muchos, al remover el capitalismo de la isla. Sin duda la Revolución Cubana abrió la brecha para la proliferación de diversos movimientos sociales en Latinoamérica, transformándose en un paradigma de lucha con cualquier atisbo de dominación, estos movimientos estaban comprometidos con el pueblo, buscaban fundar estándares sociopolíticos que se vincularan con los sectores más postergados de la sociedad. En Latinoamérica se comienza a formular una ambición de desarrollo político, social y económico más autónomo, ya que en los cincuenta la mayoría de las economías en América Latina dependían de la exportación de materias primas.



En el ámbito artístico, al inicio de la década de los sesenta el arte popular o pop art se instruye en Inglaterra y EE.UU., este arte elevó y utilizó los objetos más banales de la vida cotidiana para realizar obras, este estilo evocaba la cultura de masas, la prensa sensacionalista, la propaganda y publicidad gráfica, el cine, la fotografía y el diseño. Los artistas se enfrentaron al influjo de imágenes masivas con la penetración constante de la televisión, así sus obras representaron un mundo de “imágenes de las imágenes”. Es importante señalar, que este arte permitió una cercanía con el público, éste después de enfrentarse a la abstracción -la cual exigía deducir un lenguaje complejo y hasta cierto punto elitista-, delante del pop art, las personas interactuarán con objetos cotidianos y familiares, observando un mundo de fácil comprensión.


Entre los años 1964 y 1973 en Chile surgieron una multiplicidad de obras de arte, propias de un periodo de cambios socio-culturales, los artistas buscaron nuevas formas de expresión, desmarcandose la habitualidad de formatos de la academia, indagando nuevas representaciones en campos muy variados, aparecen objetos cotidianos del mundo pop, se experimenta con la materialidad y modos expresivos. Esta expansión práctica se ve reflejada en las obras creativas, que parecen no seguir una definida estética, sino más bien una inagotable tentativa artística. Después del arte pop, surgieron variados formas artísticas, por un lado el realismo seguía existiendo -en este sentido la fotografía se incorpora para interactuar con otras técnicas del arte-, y por otro, un sector artístico comienza a experimentar con producciones como el land art, así, el arte cada vez se intelectualiza más.

Bajo este contexto, esta muestra conlleva inquietudes locales, emergencias diversas, donde las artes visuales se articulan con la literatura y la música, y las obras seriales del grabado son llevadas a veces al limite entre arte y publicidad. Es una exposición de un periodo efervescente en el aspecto local, se refleja un testimonio del escenario político-social, así se mezclan elementos de la cultura cotidiana y popular, y se observa la creatividad artística con potentes discursos ideológicos y políticos.

Se puede destacar la obra de Valentina Cruz, con un alto espíritu crítico, se vela su formación en Nueva York en medio de transformaciones del sistema capitalista, siendo testigo de la productividad industrial, la artista trabaja con materiales manufactureros como el látex, para así expresar sus sensibilidades respecto a las mutaciones del lenguaje corporal, recreando con su obra una clasificación del cuerpo humano.

También en la literatura, tanto en la prosa como en la poesía encontramos el recurso del sarcasmo y la sátira para representar la escena local. Observamos libros como objeto-diseño-artístico. Un prototipo es el libro de poesía de Guillermo Deisler, donde advierte en su inicio “permitida su reproducción”, y en su interior solo contiene una palabra por página: desate, corte, arranque, consuma. La publicidad y criterios de consumo de masas, utilizados en una sátira visual como crítica irreverente al sistema imperante. 

También encontramos en esta muestra, la obra de Matta, el cual hace frente a esta nueva realidad epocal, manifestando su reflexión en los grabados con escenas compuestas en viñetas, con las figuración propia del artista describe sarcásticamente la situación política ideológica, con diálogos que advierten “hay que tener una madre revolución y un padre rebelión”, la ironía propia del artista en imágenes y diálogos como “tiene capitalitis infecciosa” o en la máxima “Ven seremos”.

La obra de Cecilia Vicuña llamada “Biombo: casita para pensar que situación real me conviene”, es un objeto cotidiano llevado al contexto artístico, pintado completamente con escenas cotidianas. El biombo es la reflexión de la artista que se pregunta ¿debo abandonar mi vida cotidiana?, así comienza el manifiesto respecto a esta obra. Continúa reflexionando, ¿debo hacerme vagabundo, guerrillero, funcionario de gobierno, cantante de rock, bonzo, yippie?. “Ponga usted su cara en cada espejo y medite sobre su aspecto en ésta situación o en aquella. Cuando usted reconozca que su felicidad aumenta, convierta sus dudas en realidad, abandone su casa y hágase actor de sus sueños”.


El carácter reflexivo de la obra de arte parece haber llegado a su punto más álgido, los artistas de la muestra se desmarcan de las estéticas convencionales, llevando los limites del arte a un territorio más difuso, creando nuevas preguntas y cuestionamientos.

Artistas: Francisco Brugnoli, Gregorio Berchenko, Valentina Cruz, Guillermo Deisler, Virginia Errázuriz, Carlos Flores del Pino, Patricia Israel, Roberto Matta, Guillermo Núñez, Alberto Pérez, Hugo Rivera-Scott y Cecilia Vicuña. Autores: Ariel Dorfmann y Armand Mattelart, Enrique Lihn, Juan Luis Martínez, Fernán Meza  María Inés Solimano (editora).

https://www.arteallimite.com/2016/08/la-emergencia-del-pop-irreverencia-y-calle-en-chile/